viernes, 28 de enero de 2011

Chulos, macarras, proxenetas y medios de comunicación

No soy un puritano, reconozco que me gustan muchas cosas que me rodean cada día, la seducción forma parte de mi oficio. Lo confieso soy PUBLICITARIO, incluso mi madre sabía que me dedicaba a este oficio. Y digo esto porque para algunos de mi oficio es motivo de mofa, hay quién se a atrevido a escribir algo como “No le digas a mi madre que soy publicitario”… se tiene que tener poca dignidad para hacer coñas de esta índole.

Y hablando de dignidad, hagámoslo en mayúsculas “DIGNIDAD” y pongámosle moralidad, ética y porqué no piedad.

Quiero hablar o mejor dicho escribir y denunciar a los proxenetas, a los macarras, a los tratantes de blancas, a los maltratadores y en este saco de porquería a todos aquellos medios de comunicación que contribuyen a que el mercado de la prostitución y de la esclavitud siga en aumento.

Leo en algún que otro periódico las denuncias sobre el tema y me horroriza pensar en los cientos o miles de padres destrozados por la desaparición de sus hijos, algunos y algunas caídos en las redes más execrables y repugnantes de la sociedad. Se me encoge el corazón de pensar en los llantos, la impotencia, las humillaciones, los abusos, todo ello no son más que torturas y, no nos engañemos, el ciudadano que paga por los servicios de una de estas criaturas no deja de ser un torturador y un maltratador.

Claro que 40.000.000 de euros que se facturan por los anuncios en estos medios colaboradores de la prostitución y de las mafias son más importantes que la humillación que reciben estas personas.

Se las llaman esclavas del sexo, yo las llamo esclavas del sistema, de ellas viven no sólo los macarras, los mafiosos y los medios de comunicación, también el sistema financiero, algún que otro policía indigno de pertenecer a tan digno cuerpo, y sin olvidarme de algún que otro personaje del sistema judicial.

Lo peor es que el problema no sólo es en España, abarca todo el mundo, pero a mi me duele, como no, lo que tengo más cerca y es que en mi ciudad esto es el pan de cada día. Se ha convertido en una costumbre, la gente lee la prensa y encuentra natural este tipo de reclamos (no les quiero llamar anuncios por respeto a mi oficio), la televisión cada día denuncia un caso de violencia, abusos, tráfico y, por otro lado, algunos titulares de la prensa diaria publican artículos muy sensacionalistas de “A caído una red de traficantes y de trata de blancas, con un total de tantos detenidos y un número de chicas de otros países”. Pues se da la paradoja de que este mismo periódico pone reclamos de prostitución.

Hace un montón de años que oigo decir que el gobierno de turno piensa tomar medidas sobre el tema, que es una lacra y no sé cuantas palabrejas que quedan muy bien de cara a la galería y a la masa. Me pregunto ¿qué interés tiene que haber para permitir que las mafias, los medios y otros elementos o personas sigan como si nada pasara?

Un amigo muy metido en estos lares y conocedor de todos los entresijos del sistema, me decía lo siguiente: “Mira chaval, aquí se mueve mucha pela, demasiado dinero, mucha gente pringada, de abajo a arriba, muchos favores y mucho fariseo, los hay que presumen de una cosa y luego me los encuentro en los garitos y burdeles más insospechados”.

Lo cierto es que de alguna manera la publicidad es cómplice de lo que sucede. Para acabar se me ocurre hacerme una pregunta: en el caso y Dios no lo quiera que a uno de estos gerifaltes le secuestraran a un hijo o hija para ser explotados por las mafias ¿cómo actuarían? No quiero ni imaginármelo. Dios quiera que nunca suceda, pero ¿retirarían los reclamos sexuales? No sé, no sé, ¿la pela lo puede todo?

martes, 29 de diciembre de 2009

“La mejor publicidad es la que hacen los clientes satisfechos” - Philip Kotler

Durante el presente año el cliente (X) ha hecho un esfuerzo descomunal manteniendo la inversión en marketing, por lo que su imagen de marca ha seguido estando presente en el mercado. A su favor ha obrado que la competencia, incluso las multinacionales de su entorno, han reducido drásticamente sus presupuestos; la consecuencia ha sido de lo más buena para el cliente (X).

El resultado de su buena gestión le ha permitido, con el mismo presupuesto que destinaba cada año, alcanzar un alto grado de NOTORIEDAD, a sus clientes les ha generado un grado de CONFIANZA enorme, demostrando que la empresa estaba en condiciones de afrontar los retos del futuro, invirtiendo en lo mejor de su compañía, su “MARCA”. Todo ello le ha aportado un alto VALOR, ya que también ha sumado la mejora constante en la atención y servicio a sus clientes.

El grado de satisfacción de mi cliente (X) contrasta con la desesperación de muchas marcas de su competencia. La fórmula ha sido esencial para incrementar el volumen de pedidos, en primer lugar porque se ha convertido en marca de REFERENCIA, gracias a la presencia constante en los medios de comunicación más adecuados a sus necesidades y, en segundo, porque algunas o muchas marcas rivales o bien no estaban en condiciones de suministrar o bien han echado el cierre.

Otro factor importante, según me contaba (X) ufanamente es el haber llegado al mismo punto en común y criterio con su director financiero. Los dos eran conscientes de que la única forma de conseguir mejores resultados y pedidos a pesar de la crisis era mantener su presencia en el mercado. Al contrario de lo que piensan muchos, no han gastado más, lo que realmente han hecho es INVERTIR mejor, han sabido mantener el grado de CONFIANZA que el mercado precisaba, pudiendo suministrar los pedidos que han ido llegando en el transcurso del presente ejercicio.

Me contaba mi cliente (X) que ha salvado los muebles, no ha tenido que hacer ningún ERE, ha mejorado la red comercial gracias a la gran oferta del mercado, ha podido mejorar los tiempos de entrega y, gracias a otras iniciativas emprendedoras, el futuro se le presenta lleno de posibilidades.

Como buen emprendedor ha sabido abrirse mercado donde antes era realmente oneroso, ha comenzado su expansión fuera de nuestras fronteras, incrementando el volumen de facturación de manera considerable, cambiando la tendencia o dependencia del mercado nacional. Su producto “Made in Spain” y su marca están marcando diferencias con respecto a las marcas asiáticas; sus procesos de producción y control de calidad han sido determinantes como VALOR de marca, además de hacer una apuesta por la Comunicación Corporativa que le recomendamos.

A todo ello se le suma su apuesta de futuro en la salida de la recesión. En sus propias palabras, “hace un año me dijiste que la solución era confiar en tus propias fuerzas, que lo importante era aguantar, apalancar y afianzarse para estar en primera línea de salida cuando se inicie la carrera, y ahora compruebo que tenías razón y agradezco tu consejo y colaboración”. Me acordé entonces de una frase de Philip Kotler: “La mejor publicidad es la que hacen los clientes satisfechos” y en este caso yo me siento doblemente satisfecho, primero porque hemos sido útiles a nuestro cliente y, segundo, porque si a nuestros clientes les va bien a nosotros también, es una cuestión de confianza mutua y de lealtad.

Para mí, una marca, la “MARCA”, es como un ser vivo. Alguien, en un momento clave de su vida, engendra una idea que más tarde ve la luz y se hace realidad; esta criatura, “la MARCA”, necesita cuidados, mimos, atención, hay que vestirla, alimentarla, educarla, formarla, buscarle buenas compañías, en resumen, lo mismo que hacemos con nuestros hijos, aunque en el caso de nuestra MARCA hay una diferencia sustancial, tiene que oler bien (metáfora: las empresas carentes de ética con sus proveedores huelen mal), debe ir siempre bien vestida, elegante, con andares seguros, con pasos firmes, conociendo el terreno que pisa, con humildad pero con conocimiento de causa. De su buen funcionamiento y de los cuidados que se le proporcionen depende nuestro futuro pues de ella vivimos, con ella nos realizamos como personas, como empresarios, como compañeros de trabajo. El futuro de muchas personas y, cómo no, de nuestra familia, dependerá de cómo apostemos y cuidemos nuestra marca.

Según Peter Drucker (1909 - 2005), “hacerse la pregunta ¿qué es lo correcto para la empresa?” no garantiza que las decisiones tomadas sean las adecuadas. Aun el ejecutivo más brillante es humano y por tanto propenso a cometer errores. Pero dejar de hacerse esa pregunta prácticamente garantiza la decisión equivocada.”

Por todo ello me alegra tanto el éxito de mis clientes (por cierto, la palabra cliente me gusta muy poco, por no decir nada, prefiero llamarles Partners) ya que cuando confían una campaña a mi agencia invierten un dinero muy importante a la espera de que su inversión dé sus frutos, y estos frutos son los éxitos, la superación de los obstáculos y la consolidación de sus marcas.

Me siento afortunado por tener un oficio donde las buenas maneras y la buena publicidad consiguen crear riqueza y confianza.

FELIZ 2010

-- Publicado en el núm. 107 de Indicador de Economía, ene. 2010 --

lunes, 5 de octubre de 2009

LAS UNAS Y 'LAS OTRAS' MARCAS

Llevo en la publicidad demasiados años como para empezar a enumerarlos ahora. Los últimos 15 los he dedicado a la gestión y al diseño de estrategias de Comunicación Corporativa e Imagen de Marcas, y durante ellos he tenido la suerte y la oportunidad de trabajar con grandes, medianas y pequeñas empresas. Lo más apasionante es colaborar con las pequeñas y verlas crecer hasta convertirlas en marcas de referencia, por esto no voy a relataros mi experiencia ni a sermonearos con lo importante que es la marca hoy en día.

Escribir acerca del branding, la marca y sus atributos es una camino que muchos han seguido ya. Se han escrito un sinfín de artículos sobre este tema, a cuál el más interesante; muchos son auténticas obras de arte del marketing actual. Hay también cientos de libros y revistas que intentan explicar el éxito de las marcas, cada uno con su lugar y sentido; otros son auténticos manuales de inteligencia al alcance de todos.

Por todos son conocidas las tendencias que algunas marcas han creado a su alrededor, modas, formas, actitudes y conductas. Vivimos inmersos en un mundo de marcas, pero sólo de algunas marcas; son imágenes fuertes, potentes, están por todas partes, vivimos con ellas, nos alimentamos con ellas, nos refrescamos, nos vestimos, nos aseamos… para muchos, la vida sin marcas famosas no tiene sentido.

Pero, ¿hay vida detrás de todas estas marcas? Las “otras” marcas ¿dónde están, para que sirven? La respuesta está en cada uno de nosotros. Las “otras”, las que no tienen apenas presupuesto para publicitarse, las que dan trabajo a miles de personas, las que calladamente hacen de sus productos obras de arte, con índices de calidad muy por encima de las famosas. Marcas que sobreviven a la crisis con grandes dosis de inteligencia, aventura, arrojo, decisión, cariño y respeto por el consumidor, con cientos de miles de bocas que se alimentan diariamente gracias a sus productos.

En nuestro oficio quizá nos hemos olvidado demasiadas veces de “las otras”. No hemos sido justos, como son marcas pequeñas y pertenecen a empresas de escasa magnitud, ¿para qué vamos a perder el tiempo con ellas? La guerra está en conseguir una cuenta importante de una marca más importante, aunque para ello tengamos “casi” que perder dinero, pero eso sí, tenemos una gran marca y hasta nos creemos que somos importantes.

Las “otras”, las que llenan los lineales, las que resuelven los problemas económicos de miles de consumidores, están ahí, agazapadas, humilladas por los grandes distribuidores, explotadas por cada centímetro cuadrado de lineal, hastiadas de ver cómo las grandes se llevan los beneficios lejos de nuestras fronteras y soportando la crisis con entereza y coraje. Están aguardando el momento y el hueco para meterse de la mejor manera posible en nuestras mentes y convencernos a todos los que aún podemos consumir de que ellas también son buenas marcas, de que por favor las llevemos a nuestros hogares. A cambio se comprometen a seguir trabajando para mantener la economía de nuestro país.

Que fácil es sacar pecho y presumir de que la agencia -tal- ha ganado el primer “animalito” de oro con la gran marca X con el presupuesto más generoso y con los medios más sofisticados al alcance del -creata- de moda. A todos nos encanta estar en este lado de la publicidad, pero las cosas están cambiando demasiado rápido y los batacazos serán de aúpa para algunos de los famosos ídolos del mundillo. Dios nos coja confesados como las cosas sigan por el camino en que nos han metido… me encantaría que se hiciera un premio para la marca que más ha crecido con el presupuesto más ajustado, se debería premiar a las agencias por el éxito de ventas de sus clientes en lugar de otorgar el premio al show de los famosos.

Las “otras” no tienen grandes ejecutivos, tienen grandes emprendedores, muchas horas de coche y muchos puestos de trabajo y familias que mantener. Ahora se habla de la guerra de las marcas, las famosas contra las blancas, mientras de todo ello se benefician cuatro, pero creo que lo mejor sería que dejáramos de jugar con estas tonterías y entre todos mejorar nuestra propia marca. Nosotros somos los consumidores finales, hasta de “las otras”, y somos los auténticos propietarios de las marcas, por ello como publicitarios hagámonos un favor, pongamos el mismo cariño, celo y profesionalidad en hacer Branding de verdad para todos nuestros clientes, con honestidad y lealtad, porque de ellos vivimos y con ellos crecemos. Con ellos y por todas sus marcas, bienvenidos al nuevo curso.

lunes, 31 de agosto de 2009

EL CONTROL DE GASTOS, LA MEJORA CONSTANTE Y EL CRECIMIENTO SOSTENIBLE EN LAS PYMES

Las cosas son como son y yo no pretendo cambiarlas, lo evidente es que a partir de ahora nada será igual y en el mundo de la empresa tendremos que aceptar los nuevos retos y las nuevas tendencias; en esencia, habrá que afrontar la situación actual y las perspectivas de futuro.

Hemos pasado de consumir compulsiva y alegremente a restringir nuestros gastos de una manera impensable hace escasos meses. El consumidor ha cambiado en un 100x100 el control de su economía, el gasto irracional se ha cambiado por la compra racional, a la ostentación le quedan dos días, parece que todo está girando a un ritmo trepidante.

Incluso en el mundo empresarial se constatan cambios importante. El más significativo es el control de costes y de gastos, mucha PYMES están anticipándose a los problemas de RR.HH. y de control de calidad de cada una de sus áreas de gestión.

Le reducción de plantillas en las PYMES continuará de manera constante, la caída de puestos de trabajo seguirá siendo la tónica y la externalización de servicios seguirá su escalada ascendente. Para muchos pequeños empresarios era impensable contar dentro de su estructura con departamentos de marketing, de comunicación o de asesoría de imagen de marca, ya que los costes de contratación y mantenimiento de este tipo de profesionales era y es casi imposible de abordar; a ello hay que añadirle que muchos de estos profesionales siempre aspiran a trabajar en grandes empresas de grandes ciudades, por cuestión de currículum y de crecimiento profesional y personal.

Casi todas estas carencias se han visto solucionadas con la externalización de estos servicios. Las ventajas competitivas han sido determinantes para la subsistencia y crecimiento de muchas empresas, la contención de costes y la eficacia de equipos externos expertos en materias y disciplinas empresariales ha sido de vital trascendencia para el crecimiento de muchas PYMES. Para muchos empresarios ha sido una válvula de escape saber que con un control de gastos racional se puede contar con una infraestructura profesional de alta cualificación por mucho menos de lo que le supondría tener que soportar en su empresa, con el beneficio de saber que las bajas laborales, el absentismo y la baja rentabilidad están fuera de su problemática diaria, así como las deducciones fiscales que ello le supone. A preguntas como “¿cuánto me cuesta crear un departamento de marketing?” “¿cuando tenga al equipo organizado y formado, se me irá el personal a otra empresa o a la competencia?” “¿tendré capacidad de contratar a los mejores profesionales de mi entorno?” “¿estaré atado de pies y manos por mi propio equipo?”, hay respuestas positivas y rentables con los gabinetes de expertos y servicios profesionales dirigidos por técnicos altamente cualificados. No es lo mismo tener un director de marketing que contar con un equipo de asesores las 24 horas del día los 7 días a la semana (24x7). Si se hacen bien los números podremos comparar y sacar conclusiones.

Lo evidente es que cada uno es profesional en lo suyo y difícilmente podemos contratar al mejor de cada área de negocio de la empresa, pero sí podemos contar con expertos independientes, profesionales en aportar conceptos y soluciones, equipos que constantemente están en el ojo del huracán y que conocen las tendencias del mercado. Para ello se preparan, dejando que el empresario haga lo que realmente sabe hacer: gestionar su empresa y crear riqueza.

Lo dicho, el ahorro aumentará, la desconfianza y el pánico durarán más que la crisis, las empresas que resistan habrán aprendido a salir con fuerza con equipos humanos y profesionales muy comprometidos con sus puestos de trabajo. Esto quiere decir que seremos más competitivos y productivos; por ello la tendencia será crecer pero no a costa de crear más puestos de trabajo, se crearán los precisos y necesarios, al igual que en los países líderes de Europa. Los empresarios del nuevo ciclo serán más ágiles en su toma decisiones, más formados, más eficientes y más arriesgados.

El mercado ha cambiado y cambiará mucho más; las reglas no serán las mismas, el consumo será más racional, la calidad imperará en beneficio de todos, las empresas serán más sólidas, sus empresarios estarán más y mejor formados, las marcas serán el eje de toda política empresarial… El consumidor ha aprendido a comprar más barato y más bueno, y es el auténtico dueño de las marcas. Los empresarios comprometidos no arriesgan ni ponen en peligro su marca, apuestan por la calidad y por el desarrollo, al igual que un padre hace con su hijo. Confiar en especialistas nos hace expertos en conocimiento y en buena gestión empresarial, ¿o acaso todo el mundo se ve capacitado para conducir un Fórmula 1?

-- Publicado en el núm. 104 de Indicador de Economía, oct. 09 --

A VUELTAS CON LA PUBLICIDAD

Uno de los problemas más acuciantes del sector publicitario en España es que aún hoy los presupuestos publicitarios se siguen distribuyendo al igual que hace una década en muchas agencias. Sin embargo y a pesar de la caída global de las  inversiones por el efecto crisis, Internet sigue creciendo como medio publicitario en un 25%, superando las perspectivas de este medio.

Eso quiere decir que el sector y especialmente el anunciante no comprende ni entiende Internet. Lo mismo sucede con una gran mayoría de agencias de nuestro país.

El resultado de todo este marasmo de inputs y de impactos publicitarios hacen que la gente no distinga si el anuncio lo vio en la televisión, lo vio por Internet o le llegó a través del móvil, sin olvidar otros medios de comunicación. Los anunciantes andan perdidos y las agencias (algunas de ellas, las más) hacen como que saben de que va el asunto, sin hacer distinciones entre lo que es digital y lo que no. Recurren a soluciones tan peregrinas como enviar mails con mensajes vacíos y sin notoriedad y otros, los más progres, sólo saben o van fardando de que sólo hablan de tecnología, olvidándose de lo esencial y primordial, la COMUNICACIÓN.

Es muy común que multitud de agencias pasen por alto la posibilidad de utilizar las plataformas digitales como fuente de comunicación para sus clientes. Quizás la razón sea el bajo porcentaje que éstas dejan; los tiempos del dinero fácil se ha acabado o parece que está en vías de extinción, procede pues trabajar desde una óptica más real y rentable.

Los últimos análisis nos demuestran que la combinación de medios alternativos con los tradicionales producen un resultado más efectivo en los consumidores que las campañas masivas y de grandes presupuestos. Los medios locales como la prensa gozan de una credibilidad muy alta, su combinación con otros entornos o medios están consiguiendo que anunciantes o marcas con escaso presupuesto tengan un lugar destacado en el mercado y, por consiguiente, en la memoria de los consumidores.

El sector publicitario ha sufrido los efectos de la crisis como los demás. Es evidente que ello ha motivado cambios importantes en el sector, pero no por ello han dejado de existir las oportunidades para aquellas empresas que han sabido jugar las cartas de la creatividad y de la innovación. Muchas sobrevivirán a esta criba y saldrán reforzadas en un futuro muy próximo. Lo mismo sucederá en el sector de los medios de comunicación y de la publicidad.

Por todo ello sólo necesitamos profesionales con una gran dosis de creatividad y sentido común. Más de uno ha cometido el error de querer adaptar una campaña a todos los medios de comunicación por igual, pero para que esto funcione, para que una campaña de imagen o de producto funcione, tenemos que adecuar el mensaje al perfil del medio de quien nos va  a ver.

Otra cosa es lo que esperan algunos anunciantes con escasos presupuestos, por no decir “ridículos”, que exigen una tasa de resultados “brutales”. Vivir fuera de la realidad sigue siendo una temeridad por ambas partes.

En los tiempos que corren y especialmente en los que nos vendrán, la coherencia y la profesionalidad han de ser el cauce por donde la comunicación y la publicidad tendrán que circunscribirse.

Tendremos que volver a la experiencia del pasado para alcanzar el éxito en el futuro.

miércoles, 29 de julio de 2009

LA DICTOCRACIA

VAYAMOS POR PARTES

Para reflexionar, la movilidad en España en tiempos de crisis es prácticamente nula, no existe el hábito de trasladarse a otras regiones o lugares para trabajar, quizás porque el 85 % de los españoles son propietarios de sus viviendas (caso insólito en Europa).

La movilidad entre comunidades autónomas apenas supera el 8 % (fuente: Negocios 27 julio 2009), pero a lo que me quiero referir es a que la comunidad Madrileña ha tenido un ratio de entrada de un 25 % de trabajadores contra un 13,5 % que se mueven a otras autonomías, mientras que Cataluña solo ha captado cerca del 12 % de otras comunidades y alrededor de un 11 % de salidas.

Al margen de la razón poderosa de los ingresos medios salariales que en Madrid son más elevados que en Cataluña, lo preocupante es que en los últimos años el cierre de empresas, las deslocalizaciones, los cambios de sedes y los cambios políticos han hecho que Cataluña vaya perdiendo peso industrial, comercial y económico en todos los ámbitos.

¿De qué nos servirá una Cataluña débil y sin estructura intelectual, los mejores se van donde hay futuro y crecimiento personal y económico, cualquier empresario con sentido común invertirá en un lugar donde las trabas administrativas sean menores y donde las facilidades para el desarrollo internacional sea más propicio?.

Analicemos por un momento, ¿de qué vale tener el presupuesto más grande del país, si no tenemos donde, cómo, ni con que invertirlo?. El capital humano es la inversión más importante de nuestra sociedad, poner palos y obstáculos al enriquecimiento cultural e idiomático es un freno que nuestros hijos pagarán muy caro.

En primer lugar porque las oportunidades nos serán las mismas para unos que para otros, el desconocimiento de la lengua común nos alejará del futuro, si se frena la llegada de intelectuales y de profesionales de otros países de lengua hispana o de cualquier procedencia nuestra evolución profesional y personal será escasa o nula.

Las experiencias de los demás nos enriquecen como personas y como sociedad.

Estamos sesgando las posibilidades de crecer, de que nuestros jóvenes tengan oportunidad de expresarse en LIBERTAD en la lengua que quiera, como quiera y donde quiera, ¿cómo pretendemos que salgan fuera de nuestros terruños, sin una base educativa que les permita ser competitivos donde quieran que vayan? ¿porqué esta mala costumbre de imponer a los demás los criterios de unos pocos? ¿porqué la sinrazón de prejuzgar que siempre son los demás los culpables de todos nuestros males? ¿porqué no nos dejan que seamos los padres de familia los que nos ocupemos de la formación y educación de nuestros hijos? ¿porqué tienen que meter las narices en todo, aquellos que menos saben de nada?.

Nos estamos cerrando las puertas del futuro, se habla de I+D+I, pero ¿de que valen las palabras y las filosofías si no podremos entendernos por culpa de una educación manipulada y deficiente?

Volvemos con horror a vivir épocas pasadas, cada día que pasa me recuerda más el periodo franquista, el dictador prohibía a los catalanes hablar y estudiar en catalán, la Cataluña de hoy impide lo mismo a más del 50 % de su población. El dictador olvidó algo esencial que la Cataluña de hoy repite: ¿realmente piensa Cataluña que sus ciudadanos pueden pensar en otra lengua que no sea el catalán? ¿se me permite que la lengua escogida sea la de mis padres o tengo que hablar la que me imponga un grupo? ¿los inmigrantes que llegaron a Cataluña en los años 50 desde el resto de España sólo son catalanes para pagar impuestos?. Dice la Constitución que nuestros derechos ciudadanos están protegidos por la Ley y que la LIBERTAD de expresión es un bien fundamental, entonces ¿porqué me recuerdan tanto los mandatarios de hoy al dictador?.

Hemos de invertir en FORMACIÓN, en crear valores que permitan a nuestros jóvenes contemplar el futuro con ilusión, hemos de dar LIBERTAD a la sociedad para que decida como quiere que sea nuestro país, hemos de ser conscientes de que el fanatismo político y religioso han conducido a los estados a su debacle y autodestrucción.

Estamos hablando de las vidas de nuestros hijos, de nuestros jóvenes, de cientos de miles de sueños y de futuros hombres y mujeres con ansias de poder vivir en PAZ.

Estamos hablando de LIBERTAD, de mi libertad y de la de todos los que no queremos otra cosa que disfrutar de la compañía de los nuestros, de seguir luchando por valores cívicos y de responsabilidad civil.

Estoy hablando de volver a los cauces de la democracia, de huir de la dictocracia, del buenismo y del talante, estoy hablando de ser coherente y racional, estoy hablando de proteger mi país, mis gentes, estoy hablando de dar una oportunidad a todos los que se levantan cada mañana convencidos de será un gran día, un día donde la LIBERTAD se respire en cada rincón de mi tierra.

jueves, 18 de junio de 2009

EL GOBIERNO HUNDE A LAS AGENCIAS DE PUBLICIDAD


Huele a quemado, está todo en llamas y no es porque el verano ya esté casi encima, es porque el Negocio Publicitario se hunde.

Los bomberos y los apaga fuegos no dan más de sí, han echado más leña al sector y ahora toca correr porque a un iluminado se le ha ocurrido decir “Voy a quitar la publicidad de TVE1” y se ha quedado tan ancho, es más, lo ha dicho y ha dictado un decretazo -cómo me recuerda al tirano de antes de la democracia-.

Bueno, pues eso, ahora todo el mundo mundial de la publicity, los grandes, los sabios, los medianos, los mea pilas, los pelotas del régimen, los que ganan todos los concursos, los grandes creatas, los gurús, los que despiden a buena gente por ajustes “necesarios”, los explota becarios y otras razas de este fabuloso mundo que es la publicidad, se han hecho pis en los pantalones y nos llaman a la guerra Santa, todos contra el tirano, hasta los más pequeños tienen que hacer causa común con los multimillonarios y con los grandes grupos de publicidad. Ahora tocar sudar la camiseta, la nuestra, como siempre, porque ellos con decir y despedir a miles de compañeros se van  a quedar igual, por algo son LOS GRANDES, los de las pelas.

Pero he aquí que el hasta ahora su amigo, El Inefable Comunicador de la Ceja, el inconmensurable ZETAPARO, les ha quitado el juguete de la tele, el maná de donde han mamao durante tantos años, a costa del erario y de los anunciantes. Los anunciantes, divinas criaturas, con sus sueños y proyectos, con su capital siempre a punto para que la multinacional de turno, “que para eso es la madre del cordero”, gestione su cuenta, sus pelas, sus juergas, sus regalos, sus viajes y otras lindezas. Si no de qué, y cómo se ganan algunas cuentas (pocas, pero está al orden del día). ¿Qué vale un director de marketing? ¿Un BMW? ¿Un no se qué? Pues nada, borrón y cuenta nueva, hagamos causa común con los grandes.

Y digo yo, ahora me quieren convencer de que están preocupados por los 18.000 puestos de trabajo con sus 4.637 empresas y, sobre todo, OJO AL DATO, preocupadísimos por 42 millones de ciudadanos soportando el aumento de los costes.

Pues va ser que no, que no me mola hacer piña con esta gente, yo hago piña con los míos, con mi gente, con las PYMES, con el pobre freelance, con el ilustrador, con el grafista, con todos los ejecutas de pequeñas agencias que están al lado de sus pequeños clientes, los que no salen en la caja tonta. Estoy con estos emprendedores hipotecados hasta las cejas que no tienen grandes despachos pero si muchos cojones para sacar adelante el país sin llorar ni hacer el berraco delante del gobierno de turno.

Ya va siendo hora de que los publicitarios nos unamos, sí, pero para conseguir las mismas condiciones y facilidades que las multinacionales, los que llevamos casi 50 años dando el callo en este oficio y las hemos visto de todos los colores somos los que nos tenemos que unir.

Es la hora de ser creativos y de levantar el sector en lugar de llorar y rogar al Parlamento que se lo piense. ¿Que se piense qué? ¿Que con esta medida se acaba mucho chollo y la pela fácil? Pues empecemos a dar ejemplo y soluciones: que se ajusten los salarios astronómicos, los contratos blindados, los privilegios, las fiestas, los viajes, el mamoneo, las comisiones bajo mano y otras cositas que no proceden y, lo más primordial, que se arremanguen y curren como el que más.

Lo dicho, ahora tenemos la oportunidad de ser más creativos y menos creatas, más trabajo fijo y no trabajo para pijos, lo nuestro es una oportunidad, seamos optimistas, esto se acaba, saldremos del agujero como en otras ocasiones, el oficio es nuestro como el futuro ha de ser para los que pronto tomarán el relevo. Hagamos fácil esta labor, apostemos por la base, cuidemos el terreno done se edifican los sueños de miles de publicitarios, y éstos que ahora nos quieren usar como cebo, que se lo curren y retornen al sector lo que el sector les ha dado durante muchos años a manos llenas.

Cordialmente y sin acritud, salvemos nuestros negocios y a nuestra gente.